domingo, 2 de agosto de 2009

Odio sentirme mala.
Sentir negro por dentro, que va acentándose en lugares específicos.
Odio querer hacer daño.
Yo no hago daño.
Me hacen (haces, hiciste) daño...
No, ya en serio, vamos a quedarnos callados (cállate tú, realmente) un rato.
Pero un rato largo.
Hasta que se me quiten las ganas de entender (TEEE, si en mayúscula y a mil voces)
Hay tanto daño rondando siempre, ya no quedan certezas (y si algo necesito, en mi vida, es alguna certeza de algo).
Creo saber cosas, pero no puedo estar segura.
Odio las dudas (realmente, las detesto, pero odio escribir esa palabra).

Al final solo quiero dejar algo claro,
(pase lo que pase,
haga lo que haga)

yo NO soy mala.
Ya no.

2 comentarios:

Anyi Cova Lugo dijo...

Acepto, unos vinos, tal vez ron para mí, vendrían bien. Tenemos tanto de qué hablar... Y no más Arjona, lo prometo! Te Quiero Nita

(Aquí lo peor son las dudas, yo también las detesto)

Anye dijo...

Yo odio más la desilusión.
No eres mala, de eso estoy segura.
Sólo que a la gente buena que le pasan cosas malas las hacen querer hacer cosas malas. entonces esta gente buena tiene amigas malas (como yo) que hacen esas cosas malas que la gente buena quiere hacer =)
Complicado?
Love u nena!